Consejos para negociar bien un empleo


Las preocupaciones de estatus, la inseguridad y la falta de atención a nuestro poder de negociación pueden impedirnos negociar bien por un empleo.

¿Qué objetivos son los más importantes en tu mente? Acertar en las entrevistas y ser elegido puede parecer lo único que importa, especialmente si has estado sin trabajo o buscas un nuevo puesto que te ayude a progresar en tu carrera.

En las negociaciones laborales, prepárese para el éxito a largo plazo.

Según una encuesta realizada por Gallup en 142 países, solo el 13% de los encuestados se sentía comprometido con sus trabajos. Esta estadística sugiere que muchas personas son capaces de conseguir un trabajo, pero no necesariamente uno que encontrarán agradable y satisfactorio a largo plazo.

Para negociar por un empleo que nos parezca más que tolerable, debemos superar tres trampas comunes: (1) malinterpretar lo que realmente valoraremos en la vida; (2) contenernos en las negociaciones laborales; y (3) no reconocer nuestra posición relativa de negociación.

¿Cuáles son nuestros verdaderos intereses?

El profesor de la Escuela de Negocios de Harvard, Max H. Bazerman, señala que durante la temporada de reclutamiento en el campus de la escuela escucha muchas discusiones en el centro entre estudiantes sobre entrevistas y ofertas de trabajo. Los estudiantes comparten información sobre los salarios iniciales, el nombre de la empresa, la ciudad donde se encuentra el trabajo, sus responsabilidades laborales, la cantidad de viajes involucrados, etc.

¿Qué tipo de información crees que más impacta a un estudiante de MBA? Según Bazerman, los datos que transmiten el mayor prestigio, como un salario alto o una oferta de una consultora de primer nivel, probablemente recibirán la mayor atención. Las reacciones impresionadas de los compañeros a los atributos de alto estatus de un trabajo mejorarán su atractivo para el candidato al trabajo. Mientras tanto, las características menos llamativas del trabajo, como la libertad de perseguir los intereses de uno o la conciliación con la vida familiar, pueden retroceder a un segundo plano.

Debido a su enfoque centrado en el estatus y la remuneración, según Bazerman, muchos estudiantes de MBA de Harvard terminan aceptando trabajos bien pagados con empresas prestigiosas, solo para renunciar poco después y emprender trabajos que son más gratificantes en aspectos que en última instancia les importan más, como mayor libertad de iniciativa o un trayecto más corto entre su casa y la oficina.

Todos somos susceptibles de pasar por alto información clave para nuestra vida que mejoraría nuestra satisfacción con el resultado de nuestras negociaciones laborales.

Bazerman. The Power of Noticing: What the Best Leaders See (Simon & Schuster, 2014)

¿Cómo puedes tener una mejor idea de lo que realmente te interesa?

Un buen método es crear un sistema de puntuación. Un sistema de puntuación le permite sopesar diferentes problemas, determinar cuánto valora cada uno y compararlos con mayor precisión. Un buen sistema de puntuación es completo (identifica todos los temas importantes), medible (proporciona una métrica común para comparar temas cualitativamente diferentes) y útil (ofrece una abreviatura para comprender lo que está en juego y lo que valora).

Para desarrollar su sistema de puntuación, comience enumerando cada tema relevante para una oferta de trabajo determinada en una hoja de cálculo, como el salario, el seguro de salud, la ubicación, etc.  A continuación, enumere posibles opciones dentro de cada tema, como dos, tres y cuatro semanas de vacaciones. Finalmente, establezca un sistema de puntos que pueda ayudarlo a determinar cuánto valora cada tema. Por ejemplo, puede asignar 50 puntos a dos semanas de vacaciones, de 75 a tres semanas y de 100 a cuatro semanas. Si recibe varias ofertas de trabajo, siga este proceso para cada una, luego sume los puntos y piense si el resultado refleja sus verdaderos deseos.

Tendencia autodestructiva.

También tenemos una tendencia algo autodestructiva a contenernos en las negociaciones negociaciones de contratación, donde a menudo nos sentimos vulnerables e inseguros acerca de nuestro valor, a la par que ansiosos por conseguir el puesto de trabajo.

Para negociar de manera más efectiva, tenemos que reconocer las trampas que nos ponemos nosotros mismos. Estas incluyen, por ejemplo, no estar seguros de que seamos el mejor candidato, centrarnos en nuestras propias debilidades y hacer las primeras concesiones.

Nuestro primer enemigo se encuentra en nuestras propias cabezas. Negociar con nosotros mismos comienza con la duda acerca del valor que tenemos para la empresa que nos va a contratar.

Siempre aparecen pensamientos del estilo: “…seguros que hay muchos candidatos, “..he tenido mucha suerte no la fastidiemos..”, “…seguro que alguien acepta el puesto por menos dinero…”.

Creemos que el empleador tiene todas las cartas, que son los fuertes y nuestras únicas opciones son aceptar o rechazar una oferta. Estos diálogos internos son el origen de las primeras concesiones en la negociación.

Tácticas que nos pueden ayudar a ser un negociador más eficaz.

Unas buenas prácticas de negociación son:

  1. Recopile información para que compruebe que lo que está pidiendo es defendible.
  2. Prepárese para explicar el valor que aportaría a la organización. Examine sus vulnerabilidades y planifique con anticipación para compensarlas. Por ejemplo, si no está seguro de un aspecto de curriculum, piense en las cosas importantes que estaba haciendo durante ese tiempo y prepárese para compartirlas con entusiasmo.
  3. Priorizar también es clave. Piense en los temas que más le importan. Concéntrese en dos o tres de ellos durante sus negociaciones en lugar de abrumar a la otra parte con una lista de demandas. Los problemas menos importantes pueden esperar hasta después de haber estado en el trabajo por un tiempo y demostrado su valor para la organización.
  4. Piense en el largo plazo. Los buenos headhunter recuerdan tratar la negociación de reclutamiento como el comienzo de una relación que va a durar mucho tiempo.
  5. Asuma riesgos de forma prudente. No pida la luna pero no deje de pedir lo que sea razonable.

Nuestro curso de negociación te ayudará a perfeccionar tu capacidad negociadora de un modo real y práctico. Además, podrás contar con el asesoramiento personalizado de un tutor que trabajará contigo para potenciar tus fortalezas como negociador y ayudarte a superar aquellos aspectos que suponen una oportunidad de mejora.

Dale un vistazo a sus contenidos y características. Si quieres mejorar tus dotes como negociador seguro que te resultará de gran interés.

Os puede interesar

Curso Gestión de Equipos en Tiempos de Caos

Curso Motivación en la Empresa. Superación Personal y en Equipo.

Curso Generación Modelos de Negocio. El CANVAS.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *