Esencia del Liderazgo de un Equipo de Alto Rendimiento.


En los grupos de trabajo el rendimiento depende exclusivamente de la optimización de las contribuciones individuales. En un equipo de alto rendimiento el logro se concibe con una realidad que necesita algo más que la suma de las aportaciones individuales.

El Éxito y el Fracaso es del Equipo.

El éxito de un equipo de alto rendimiento requiere de una mezcla complementaria de capacidades, un propósito que vaya más allá de las tareas individuales, metas que definan frutos del trabajo conjunto y un enfoque que combine las capacidades individuales en una única capacidad colectiva. Todo ello, además, genera una fuerte responsabilidad mutua.

El hecho de conseguir que la gente trabaje unida como un equipo en busca de una meta común depende más de la actitud que de la personalidad como la reputación o el rango. La idea de que solo el equipo, como organización como identidad propia, es el responsable del éxito y del fracaso empieza en el liderazgo.

Funciones del Líder de un Equipo de Alto Rendimiento.

Los líderes de equipos de alto rendimiento actúan para clarificar propósitos y metas, construir el compromiso y la autoconfianza, reforzar las capacidades colectivas y el enfoque del equipo, eliminar los obstáculos externos, resolver conflictos internos y dar oportunidades de desarrollo a todos los miembros del equipo.

En cada uno de estos aspectos, el líder del equipo sabe o descubre cuando sus acciones pueden estorbar al equipo o como su confianza puede darle energía. Dicho de otro modo, el rendimiento del equipo, casi siempre, depende de cómo los líderes gestionan el equilibrio crítico entre hacer cosas por sí mismos o dejar que sean los demás quienes las hagan.

La Actitud del Líder de un Equipo de Alto Rendimiento.

En esto, también, la actitud es la clave. Los líderes de equipos de alto rendimiento creen sinceramente que ellos no tienen todas las respuestas; Por tanto, no insisten en imponer sus ideas o puntos de vista. Creen que no necesitan tomar todas las decisiones clave, por tanto, no actúan de esa forma. Están convencidos de que no pueden triunfar sin las contribuciones combinadas de todos los otros miembros del equipo encaminadas a lograr el fin común. Por ello, evitan toda actuación que pueda restringir las aportaciones o intimidar a alguien del equipo. La satisfacción de su ego no es su interés predominante.

Estos comportamientos no son difíciles de aprender y de practicar. Sin embargo, poco practicamos tales actitudes de forma automática. Especialmente, en el entorno del trabajo, en el que la autoridad significa típicamente la capacidad de dar órdenes y controlar a los subordinados.

Diferencia entre Líder y Jefe.

El jefe, no el líder, cree que tiene la obligación, la necesidad o el poder divino de saber cuáles son las soluciones más adecuadas en todo momento y tomar las decisiones oportunas. Los jefes, no los líderes, están obsesionados por el control y no acaban de confiar en su equipo. Es cierto que este tipo de actitudes pueden dar soporte a grupos de trabajo o equipos muy inmaduros, pero resultará del todo inútil para conseguir que un equipo de alto rendimiento funcione a pleno pulmón. Esto no quiere decir que la toma de decisiones o el control sean malos. Sin embargo, los niveles de madurez del equipo requieren de diferentes niveles de control.

En un equipo de alto rendimiento se requiere de sus miembros que asuman riesgos, se esfuercen al máximo, actúen con confianza, interdependencia y compromiso. Nada de esto sucede si el líder solo es el que manda y quien tiene la última palabra en cada acción. Por lo tanto, conseguir que un grupo pase a convertirse en un equipo de alto rendimiento exige del líder que ceda mando y control. Esa cesión de la capacidad de toma de decisiones solo debe darse en el momento y en la medida en el que el equipo esté dispuesto a aceptarla y usarla.

La Esencia del Liderazgo de un Equipo de Alto Rendimiento.

De hecho, esta es la esencia del rol de líder de un equipo de alto rendimiento, es decir, dar con el equilibrio justo entre dirigir y ceder el control, entre tomar las decisiones importantes y dejar que otros lo hagan, entre llevar a cabo el solo las cosas difíciles y dejar que otros aprendan a hacerlas.

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